domingo, 12 de mayo de 2013

Big Up!

Estos últimos días he recibido feedback de algunos amigos que han leído el blog, cosa que me alegra enormemente, pero querría animaros a que comentéis el blog con total libertad y veréis lo bien que sienta escribir un poco. Y es que el hecho de escribir ayuda a poner en orden las ideas y a aclarar brumas mentales.

Uno de los comentarios que me hizo una amiga fue que le gustó la idea de la canción. En la última entrada estaba relacionada con el tema tratado e intentaré que así sea pero si no encuentro nada pondré algún tema que ayude a crear un poco de ambiente. El tema estará al final de la entrada y os animo a todos a que os lo pongáis durante la lectura.

Esta semana viendo el vídeo de un amigo que no para de rodar (https://www.youtube.com/watch?v=IywKHyVHzdE), me acordé de un tema que quería tratar.
Hoy en día se habla mucho de la felicidad, hay infinidad de libros, artículos y estudios que hablan de las mejores formas para alcanzarla. Todavía damos por buenas muchas ideas clásicas acerca de la felicidad, como por ejemplo la abundancia. Pero hoy me gustaría aclarar un par de cosas.

La primera es que la felicidad es un estado emocional transitorio, una emoción como lo son la tristeza, la ira, el miedo o la sorpresa. Y como todo el mundo habrá podido comprobar en su persona, las emociones fluyen. Las emociones nos ayudan a interactuar con nuestro entorno, el cual está en constante cambio. 
Por lo tanto no debemos obsesionarnos con una felicidad constante y duradera porque no es natural. Todos necesitamos el resto de emociones para hacer frente a los distintos retos y obstáculos que se nos interponen en el camino. 

La segunda cosa que me gustaría tratar es la fuente de la felicidad. Obviamente la felicidad es el estado más placentero, es un estado generador de bienestar general y altos niveles de energía y por eso la mayoría de nuestros actos se centran  en la búsqueda de dicho estado emocional.
Hoy en día se intenta convencer a la población de que la felicidad va ligada al consumo y lo cierto es que los interesados ponen mucho empeño en convencernos de ello y muchas veces lo consiguen impidiendo que la gente sea feliz con las pequeñas cosas de la vida, un paseo a media tarde, un buen desayuno, charlar con un amigo, conocer gente nueva, etc...
Estamos convencidos que cuando tengamos nuestro nuevo coche, o que cuando cuando nos compremos más ropa, o que cuando tengamos más dinero en nuestra cuenta bancaria seremos más felices pero no nos damos cuenta que una vez las conseguimos no nos reportan tanta felicidad como esperábamos.

Y es que la verdadera felicidad está a las puertas de lo que hoy en día entendemos por felicidad.
Como dice mi amigo al final de vídeo, "la felicidad es un trayecto, no un destino"


3 comentarios:

  1. Habia puesto un comentario pero no aparece!
    Benjamin Franklin decia: "La felicidad humana generalmente no se logra con grandes golpes de suerte, que pueden ocurrir pocas veces, sino con pequeñas cosas que ocurren todos los días".

    La gente no sabe disfrutar de las pequeñas cosas.

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  2. China no te pierdes una!!!

    Gran Blog!!!

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  3. Hola Sofía!
    No sé si habías escrito algo más antes de este comentario pero muchas gracias por tu participación.
    La verdad que razón no le falta a Benjamin Franklin. Y es que es mucho más sencillo alcanzar la felicidad a través de las cosas y actos pequeños que nos suceden en el día a día, que poner todas nuestras expectativas de felicidad en sucesos que ocurren esporádicamente en nuestras vidas.

    Disfruten de los pequeños placeres de la vida!

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