Es curioso como muchas veces nos abrimos más con personas que a penas conocemos, les contamos intimidades, les exponemos nuestros puntos de vista y opiniones sin miedo al qué dirán. Y es que lo bueno de empezar una nueva vida en una ciudad diferente, de conocer gente nueva es que te puedes retratar como te gustaría ser y no tienes porque aparentar quien no eres.
Esto viene relacionado con lo último que escribí y es que el salir de la zona de confort conlleva dificultades pero nos ofrece una gran cantidad de oportunidades a la hora de dibujarnos en este mundo.
La mayoría de nosotros crecemos en un entorno familiar al que no queremos defraudar. Nos hemos educado en base a unos valores y unas reglas que damos por buenas pero que realmente no nos hemos planteado. Es más cómodo acatar y actuar en base a esas reglas que plantearse si realmente son las correctas.
Pero cada vez veo más necesario la libertad de pensamiento. El plantearte las cosas sin tener una respuesta predefinida. Y esto puede sonar estúpido pero no lo es. En muchas ocasiones creemos estar actuando de forma libre e independiente pero no es así.
Lógicamente no nos podemos plantear todos y cada uno de nuestros actos porque si no, no haríamos nada. Yo me refiero a plantearnos temas tan personales como la religión, nuestro propósito en la vida, relaciones sentimentales, etc... desde una perspectiva libre de prejuicios e ideas preestablecidas. Esa es la única manera de tener ideas propias y poder así vivir de una forma lo más coherente posible. Y para esto no hay mejor medicina que salir de nuestras influencias y plantearse estos asuntos sin miedo al resultado.
Obviamente en libertad absoluta no vive nadie porque todos estamos influenciados por nuestro entorno pero esto no es excusa para no hacer un ejercicio de reflexión y conocer así quiénes somos realmente.
Y por este camino cada uno conseguirá ser su "yo" más auténtico
miércoles, 17 de abril de 2013
domingo, 7 de abril de 2013
Formación Personal
No sé cómo suele ser esto de escribir pero desde luego que voy entendiendo esas crisis de imaginación que aparecen en las películas y demás. Durante la semana se me iban ocurriendo posibles temas sobre los que escribir unas lineas a modo de reflexión pero llegado el momento de la verdad se me ha ido el Santo al cielo. Tendré que empezar a escribir sobre qué escribir, cómico cuanto menos.
El caso es que ahora mismo me encuentro en una situación un tanto delicada debido a la falta de un trabajo estable que me permita vivir sin la constante preocupación de si llegaré a fin de mes.
Por una parte estoy contento porque es parte del proyecto/sueño que inicié hace unos meses. El proyecto de valerme por mi mismo con los recursos educativos de los que dispongo y con los ahorros hasta la fecha. Y para realizar lo decidí empezar de cero en una ciudad extranjera, con algún contacto que otro pero sin amigos y sin conocer la lengua local. Y puedo decir orgullosamente que en esos dos terrenos voy por el buen camino.
Por otra parte tengo mis momentos de frustración porque en el tema laboral no están siendo las cosas tan fáciles. El caso es que hasta la fecha no he encontrado algo que me permita quitarme esa preocupación por un tiempo relativamente largo.
Pero aún así estoy contento de las decisiones tomadas. Creo que me están aportando una serie de experiencias y conocimientos que habiéndome quedado en casa no habría adquirido.
Y es que creo que en la vida es necesario salir de nuestra zona de confort de vez en cuando para ver las cosas desde otra perspectiva y aprender cosas que de quedarnos dentro de ella no aprenderemos. Además no es que esta salida no tenga retorno sino que al volver a nuestra zona de confort ésta será más grande ya que habremos añadido los conocimientos y experiencias que hayamos adquirido fuera.
Personalmente creo que la educación actual está demasiado compactada y no favorece la salida de la zona de confort. Ciertamente estoy contento con los conocimientos que he aprendido pero creo que hoy en día la educación está centrada en crear personas productivas en vez de personas felices. Y en este sentido creo que está mal orientada porque una persona feliz, obviamente con una serie de conocimientos, va a ser más productiva y durante más tiempo.
Y es que me da la impresión de que con tantas prisas muchas veces elegimos en función de lo que creemos se espera de nosotros en vez de elegir lo que realmente queremos.
Con esto recomiendo al personal a salir de su zona de confort para conocer distintas realidades y darse cuenta de lo que realmente quiere y así conocerse mejor así mismo. Y es que cuando se sale de las facilidades de casa a uno se le quitan las vendas de los ojos y aprende mucho de lo que es capaz de hacer.
https://www.youtube.com/watch?v=i07qz_6Mk7g
El caso es que ahora mismo me encuentro en una situación un tanto delicada debido a la falta de un trabajo estable que me permita vivir sin la constante preocupación de si llegaré a fin de mes.
Por una parte estoy contento porque es parte del proyecto/sueño que inicié hace unos meses. El proyecto de valerme por mi mismo con los recursos educativos de los que dispongo y con los ahorros hasta la fecha. Y para realizar lo decidí empezar de cero en una ciudad extranjera, con algún contacto que otro pero sin amigos y sin conocer la lengua local. Y puedo decir orgullosamente que en esos dos terrenos voy por el buen camino.
Por otra parte tengo mis momentos de frustración porque en el tema laboral no están siendo las cosas tan fáciles. El caso es que hasta la fecha no he encontrado algo que me permita quitarme esa preocupación por un tiempo relativamente largo.
Pero aún así estoy contento de las decisiones tomadas. Creo que me están aportando una serie de experiencias y conocimientos que habiéndome quedado en casa no habría adquirido.
Y es que creo que en la vida es necesario salir de nuestra zona de confort de vez en cuando para ver las cosas desde otra perspectiva y aprender cosas que de quedarnos dentro de ella no aprenderemos. Además no es que esta salida no tenga retorno sino que al volver a nuestra zona de confort ésta será más grande ya que habremos añadido los conocimientos y experiencias que hayamos adquirido fuera.
Personalmente creo que la educación actual está demasiado compactada y no favorece la salida de la zona de confort. Ciertamente estoy contento con los conocimientos que he aprendido pero creo que hoy en día la educación está centrada en crear personas productivas en vez de personas felices. Y en este sentido creo que está mal orientada porque una persona feliz, obviamente con una serie de conocimientos, va a ser más productiva y durante más tiempo.
Y es que me da la impresión de que con tantas prisas muchas veces elegimos en función de lo que creemos se espera de nosotros en vez de elegir lo que realmente queremos.
Con esto recomiendo al personal a salir de su zona de confort para conocer distintas realidades y darse cuenta de lo que realmente quiere y así conocerse mejor así mismo. Y es que cuando se sale de las facilidades de casa a uno se le quitan las vendas de los ojos y aprende mucho de lo que es capaz de hacer.
https://www.youtube.com/watch?v=i07qz_6Mk7g
lunes, 1 de abril de 2013
Caminos
El primer paso ya está dado y ahora toca escribir sobre el camino.
Y resulta ser que el camino es nada más y nada menos que la propia vida.
Como muy bien dice el refranero "Todos los caminos llevan a Roma". Pero en esta ocasión Roma refleja el único acontecimiento que nos iguala a todos, dicho suceso que tanto miedo nos da, que tantas creencias diferentes suscita y que tanto nos condiciona a la hora de escribir nuestro camino. Y dependiendo de cómo lo aceptemos, escribiremos nuestro camino.
Yo soy de la opinión de que esto es un camino con un único sentido. Podemos caminar siempre recto, serpentear por el camino, dar vueltas y demás maniobras pero lo que no podemos hacer es caminar marcha atrás. Lo recorrido, recorrido está y las experiencias que vayamos viviendo pasarán a formar parte de nuestro equipaje.
Por eso creo que es importante ir con los ojos bien abiertos para ver las diferentes rutas y salidas que nos ofrece el camino. Y para eso creo necesario detenerse cada cierto tiempo para descansar la vista y orientarnos para seguir la ruta deseada.
Muchas veces he tenido la sensación de que las vidas ya están programadas y de que no tenía ni voz ni voto a la hora de escribir mi camino. Pero en estos últimos meses me he dado cuenta de que esa sensación se la crea uno mismo. Todos tenemos, por lo general, la opción de romper con aquello que no nos gusta. Lo que sucede es que esta ruptura cuesta y suele llevarnos por caminos no tan sencillos.
Es como si conducimos tranquilamente por una autopista. El asfalto está en perfectas condiciones, las curvas están señalizadas, tenemos gasolineras para repostar, etc... pero por otro lado tenemos que pagar peaje.
Sin embargo si decidimos salirnos de la calzada y optamos por un camino silvestre no tendremos tantas comodidades. El camino no estará asfaltado, seguramente haya zarzas por el camino y tendremos que agudizar el ingenio para repostar, etc... Pero no hay peajes que pagar.
Con esto no digo que no esté bien la autopista pero si creo que hoy en día es necesario detenerse para ver si realmente es lo que queremos porque muchas veces circulamos por ella por inercia y por comodidad. Y es que hoy en día en las autopistas se circula muy rápido y es peligroso detenerse pero yo animo al personal a que pare en la próxima estación de servicio y descanse la mirada.
Porque caminos hay muchos y todos llevan a Roma pero lo importante es elegir el nuestro.
Y resulta ser que el camino es nada más y nada menos que la propia vida.
Como muy bien dice el refranero "Todos los caminos llevan a Roma". Pero en esta ocasión Roma refleja el único acontecimiento que nos iguala a todos, dicho suceso que tanto miedo nos da, que tantas creencias diferentes suscita y que tanto nos condiciona a la hora de escribir nuestro camino. Y dependiendo de cómo lo aceptemos, escribiremos nuestro camino.
Yo soy de la opinión de que esto es un camino con un único sentido. Podemos caminar siempre recto, serpentear por el camino, dar vueltas y demás maniobras pero lo que no podemos hacer es caminar marcha atrás. Lo recorrido, recorrido está y las experiencias que vayamos viviendo pasarán a formar parte de nuestro equipaje.
Por eso creo que es importante ir con los ojos bien abiertos para ver las diferentes rutas y salidas que nos ofrece el camino. Y para eso creo necesario detenerse cada cierto tiempo para descansar la vista y orientarnos para seguir la ruta deseada.
Muchas veces he tenido la sensación de que las vidas ya están programadas y de que no tenía ni voz ni voto a la hora de escribir mi camino. Pero en estos últimos meses me he dado cuenta de que esa sensación se la crea uno mismo. Todos tenemos, por lo general, la opción de romper con aquello que no nos gusta. Lo que sucede es que esta ruptura cuesta y suele llevarnos por caminos no tan sencillos.
Es como si conducimos tranquilamente por una autopista. El asfalto está en perfectas condiciones, las curvas están señalizadas, tenemos gasolineras para repostar, etc... pero por otro lado tenemos que pagar peaje.
Sin embargo si decidimos salirnos de la calzada y optamos por un camino silvestre no tendremos tantas comodidades. El camino no estará asfaltado, seguramente haya zarzas por el camino y tendremos que agudizar el ingenio para repostar, etc... Pero no hay peajes que pagar.
Con esto no digo que no esté bien la autopista pero si creo que hoy en día es necesario detenerse para ver si realmente es lo que queremos porque muchas veces circulamos por ella por inercia y por comodidad. Y es que hoy en día en las autopistas se circula muy rápido y es peligroso detenerse pero yo animo al personal a que pare en la próxima estación de servicio y descanse la mirada.
Porque caminos hay muchos y todos llevan a Roma pero lo importante es elegir el nuestro.
Hablemos sobre vivir y todo lo que ello conlleva
Tras un tiempo, dándole vueltas a esto de escribir un blog y pensado sobre alguna temática u orientación que pudiese tomar, me he decidido a dar el salto y probar sin todavía tener muy claro el rumbo.
Lo que sí tengo claro es que este pretende ser un espacio de reflexión y un espacio donde compartir inquietudes, aficiones y demás.
Al escribir estas lineas me doy cuenta de que la única manera de hacer cosas nuevas es empezando y quitándose el miedo de que no salgan bien. Porque sí, en la vida no paramos de cometer errores desde que nacemos pero está más que demostrado que la práctica y la insistencia son las soluciones.
Así que aplicándome el cuento queda inaugurado este nuevo espacio que espero os proporcione bueno momentos :)
Lo que sí tengo claro es que este pretende ser un espacio de reflexión y un espacio donde compartir inquietudes, aficiones y demás.
Al escribir estas lineas me doy cuenta de que la única manera de hacer cosas nuevas es empezando y quitándose el miedo de que no salgan bien. Porque sí, en la vida no paramos de cometer errores desde que nacemos pero está más que demostrado que la práctica y la insistencia son las soluciones.
Así que aplicándome el cuento queda inaugurado este nuevo espacio que espero os proporcione bueno momentos :)
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