Hace ya tiempo que no me siento a escribir unas líneas y es que aunque Senegal no se caracterice por un estilo de vida ajetreada, siempre haya algo que se interpone entre el teclado y yo. Y es que el hecho de vivir en un constante verano, viniendo de Bilbao y habiendo vivido una temporada en Alemania, invita a no pasar muchas horas en la habitación.
Bueno, el caso es que en este último tiempo he tenido visita y aprovechando la ocasión hicimos un pequeño viaje por Senegal. Teníamos una semana por delante así que había que distribuir bien el tiempo.
Primero había que visitar Dakar y sus alrededores que aunque parezca mentira, tras tres meses de estancia no había tenido la ocasión de hacer la típica ruta turística. Me imagino que estaba esperando la ocasión :)
El caso es que el primer día decidimos ir a la isla de Gorée. Enclave turístico muy conocido por haber sido en su tiempo un punto de partido de esclavos hacia el nuevo mundo. La verdad que el sitio es precioso y te brinda la oportunidad de olvidarte del bullicio y la suciedad de Dakar por unas horas.
Así se ve la isla a su llegada desde el ferry
Por sus calles se veían muchas vendedoras y escolares
¿Qué mejor forma de acabar el día?
Al día siguiente decidimos ir a dar una vuelta al mercado de Sandaga para hacer alguna compra que otra. No sé qué extraño fenómeno pasa en los mercados de este país que siempre acabas con alguna cosa inesperada entre manos.
El mercado tiene unos límites un tanto dispersos y llega hasta el último rincón
Una pequeña muestra de la variedad de telas disponibles
El menda con una de esas adquisiciones imprevistas sobre la cabeza
Después de los calores y agobios soportados era necesario refrescarse y desconectar otra vez del ruidoso Dakar y que mejor sitio que la isla de Ngor para estos menesteres.
Vistas de Ngor desde la barca de llegada
Pequeño rincón que incita a la relajación
Concierto de tambores de despedida
Al tercer día ya tocaba coger el coche y ponerse rumbo al sur, concretamente a la región de Sine Saloum, justo encima de Gambia. Aprovechando que salíamos de Dakar decidimos desviarnos por el camino para ir a visitar el famoso Lago Rosa. Ya iba advertido de que su color depende de la intensidad del sol por lo que no siempre tienes la ocasión de verlo del color que le da nombre. Juzguen ustedes mismos:
A mí la verdad que me pareció más naranja que otra cosa
El lago es muy rico en sal
Aquí la prueba
Una vez terminada la visita seguimos en ruta hasta llegar a nuestro destino. Nos alojábamos en el campamento Farakaba, situado en la cuasi isla de Mar Lodj. Al llegar cambiamos de medio de transporte, coche por barco, pas mal :)
Las susodichas barcas
El menda preparado para disfrutar del trayecto
Una barca en su uso más frecuente
El campamento
Nos íbamos a quedar un par de noches únicamente así que había aprovechar el tiempo a tope. En Mar Lodj hay dos cosas a hacer de obligado cumplimiento. La primera un paseo en carro por la cuasi isla visitando los cuatro pueblos que hay, incluyendo una isla dentro de la isla.
Pues eso,el carro
Lo que tienen las islas, que hay que ir en barco si no te quieres mojar
La comitiva de recibimiento
Al día siguiente tocaba la segunda actividad obligatoria. Salir a pescar en barca por los manglares del delta del Saloum, toda una experiencia.
En plena faena
Un merecido descanso
La cocina
Después de una jornada de ensueño tocaba volver a tierra firme para descansar y poner rumbo de vuelta a Dakar. De vuelta cogimos el camino de la costa y fuimos parando por diferentes pueblos aprovechando al máximo el día. A continuación alguna de las paradas:
El supuestamente Baobab más grande de Senegl
Pequeña parada en Joal
La mezquita rosa de Mbour
Parada a reponer energías en Saly
El viaje llegó a su fin, como todo, y de vuelta en Dakar pudimos disfrutar de un último día de playa en Ngor con homenaje culinario incluido; así da gusto que te visiten :)
Estoy seguro que después de leer estas líneas pero sobre todo de ver las fotos a muchos les cambia la impresión de un país africano como puede ser Senegal. Tiene sitios impresionantes y sus gentes son de lo más amables así que si os quedaba alguna duda ya sabéis...
Aunque pueda parecer lo contrario aquí también se trabaja y en el próximo momento que encuentre para escribir un rato os contaré y os mostraré cómo es un día de trabajo de campo.
À bientôt, insha alla