domingo, 31 de mayo de 2015

Descubriendo

Dicen que lo prometido es deuda y personalmente prefiero liquidarlas cuanto antes así que allá va!

Para el que no lo sepa, actualmente estoy trabajando para una empresa de Bilbao en el sector agrario. No es que yo tuviese alguna relación previa con este sector pero he de decir que me está resultando muy interesante.

Hace ya algún mes que empezamos un proyecto nuevo en el marco de la seguridad alimentaria. El proyecto tiene como objetivo construir 36 granjas agrarias en dos regiones de Senegal y nuestra tarea es la de elaborar los estudios previos pertinentes para su buen desarrollo así como el control de los trabajos necesarios.

Dichas tareas implican la realización de trabajo tanto de oficina como de campo. Yo hasta la fecha había sido carne de oficina y he de reconocer que he descubierto un mundo muy bonito. No todo es de color rosa; el campo es duro y puede serlo aun más a más de 40º pero esto es algo que ya sabes cuando decides venir a África.

Cuando me embarqué en esta aventura lo hice plenamente consciente, con mucha ilusión y ganas de descubrir. Y ciertamente estoy descubriendo.
Lo bueno de trabajar en el sector de la agricultura es que las salidas te permiten descubrir el medio rural y es ahí donde se forja la cultura de un pueblo.

Aquí os dejo alguna foto de mis últimas salidas al campo, senegalés :)

Con autoridades locales seleccionando el terreno

Con ellos...

... y con ellas

Nos esperaban...

... y nos escucharon

Como podréis imaginar, en estos pueblos del Senegal rural no están muy acostumbrados a ver "toubabs" por lo que se suele generar bastante expectación.

La vida en estos pueblos es muy diferente, aunque a veces te puedes sentir como en casa...
:)

Espero que después de esto os hayáis hecho una idea de lo que estoy viviendo por estos lares

lunes, 18 de mayo de 2015

Le Sénégal

Hace ya tiempo que no me siento a escribir unas líneas y es que aunque Senegal no se caracterice por un estilo de vida ajetreada, siempre haya algo que se interpone entre el teclado y yo. Y es que el hecho de vivir en un constante verano, viniendo de Bilbao y habiendo vivido una temporada en Alemania, invita a no pasar muchas horas en la habitación.

Bueno, el caso es que en este último tiempo he tenido visita y aprovechando la ocasión hicimos un pequeño viaje por Senegal. Teníamos una semana por delante así que había que distribuir bien el tiempo.
Primero había que visitar Dakar y sus alrededores que aunque parezca mentira, tras tres meses de estancia no había tenido la ocasión de hacer la típica ruta turística. Me imagino que estaba esperando la ocasión :)
El caso es que el primer día decidimos ir a la isla de Gorée. Enclave turístico muy conocido por haber sido en su tiempo un punto de partido de esclavos hacia el nuevo mundo. La verdad que el sitio es precioso y te brinda la oportunidad de olvidarte del bullicio y la suciedad de Dakar por unas horas.

Así se ve la isla a su llegada desde el ferry

Por sus calles se veían muchas vendedoras y escolares

¿Qué mejor forma de acabar el día?

Al día siguiente decidimos ir a dar una vuelta al mercado de Sandaga para hacer alguna compra que otra. No sé qué extraño fenómeno pasa en los mercados de este país que siempre acabas con alguna cosa inesperada entre manos.

El mercado tiene unos límites un tanto dispersos y llega hasta el último rincón


Una pequeña muestra de la variedad de telas disponibles

El menda con una de esas adquisiciones imprevistas sobre la cabeza

Después de los calores y agobios soportados era necesario refrescarse y desconectar otra vez del ruidoso Dakar y que mejor sitio que la isla de Ngor para estos menesteres.

Vistas de Ngor desde la barca de llegada

Pequeño rincón que incita a la relajación

Concierto de tambores de despedida

Al tercer día ya tocaba coger el coche y ponerse rumbo al sur, concretamente a la región de Sine Saloum, justo encima de Gambia. Aprovechando que salíamos de Dakar decidimos desviarnos por el camino para ir a visitar el famoso Lago Rosa. Ya iba advertido de que su color depende de la intensidad del sol por lo que no siempre tienes la ocasión de verlo del color que le da nombre. Juzguen ustedes mismos:

A mí la verdad que me pareció más naranja que otra cosa

El lago es muy rico en sal

Aquí la prueba

Una vez terminada la visita seguimos en ruta hasta llegar a nuestro destino. Nos alojábamos en el campamento Farakaba, situado en la cuasi isla de Mar Lodj. Al llegar cambiamos de medio de transporte, coche por barco, pas mal :)

Las susodichas barcas

El menda preparado para disfrutar del trayecto

Una barca en su uso más frecuente

El campamento

Nos íbamos a quedar un par de noches únicamente así que había aprovechar el tiempo a tope. En Mar Lodj hay dos cosas a hacer de obligado cumplimiento. La primera un paseo en carro por la cuasi isla visitando los cuatro pueblos que hay, incluyendo una isla dentro de la isla.

Pues eso,el carro

Lo que tienen las islas, que hay que ir en barco si no te quieres mojar

La comitiva de recibimiento

Al día siguiente tocaba la segunda actividad obligatoria. Salir a pescar en barca por los manglares del delta del Saloum, toda una experiencia.

En plena faena

Un merecido descanso

La cocina

Después de una jornada de ensueño tocaba volver a tierra firme para descansar y poner rumbo de vuelta a Dakar. De vuelta cogimos el camino de la costa y fuimos parando por diferentes pueblos aprovechando al máximo el día. A continuación alguna de las paradas:

El supuestamente Baobab más grande de Senegl

Pequeña parada en Joal

La mezquita rosa de Mbour

Parada a reponer energías en Saly

El viaje llegó a su fin, como todo, y de vuelta en Dakar pudimos disfrutar de un último día de playa en Ngor con homenaje culinario incluido; así da gusto que te visiten :)

Estoy seguro que después de leer estas líneas pero sobre todo de ver las fotos a muchos les cambia la impresión de un país africano como puede ser Senegal. Tiene sitios impresionantes y sus gentes son de lo más amables así que si os quedaba alguna duda ya sabéis...

Aunque pueda parecer lo contrario aquí también se trabaja y en el próximo momento que encuentre para escribir un rato os contaré y os mostraré cómo es un día de trabajo de campo.

À bientôt, insha alla