domingo, 29 de marzo de 2015

SonRisas

Hace ya varios días viví una experiencia muy bonita. Fui a pasar un fin de semana a Gandiol, cerca de St. Louis, a casa de una familia senegalesa en compañía de un amigo que estuvo viviendo con ellos durante los seis meses que estuvo trabajando en la ONG, de la cual forma parte, Hahatay, son risas de Gandiol.

Bueno, el caso es que tras salir el viernes por la tarde después del trabajo llegamos a Gandiol a cenar. Teníamos a toda la familia esperando y cuando digo a toda la familia en Senegal, por lo general, supone mucha gente. Estaban encantados de tenernos de visita, a mi amigo por supuesto ya que había vivido con ellos seis meses y muchas experiencias pero a mi que no me conocían de nada me recibieron con mucho cariño. Se dice que Senegal es conocido por su Teranga (hospitalidad en wolof) y fue en ese momento cuando realmente lo entendí.
Habían preparado unas bandejas de pollo a la brasa con una ensalada marinada que estaba buenísimo y como es de costumbre por estas tierras comimos sentados en el suelo y todos de misma fuente. Los toubabs (es como llaman a los blancos por aquí) con tenedor pero ellos con las manos.

Al día siguiente por la mañana fuimos a ver las instalaciones que tiene Hahatay en el pueblo. Dichas instalaciones, colindantes con un colegio, consisten en un terreno de juego destinado a los más pequeños en el que están construyendo un edificio a base de botellas de plástico recicladas con la intención de convertirlo en clase. Aquí os dejo algunas fotos de la visita.





Después continuamos visitando el pueblo y a sus gentes entre las que se encuentras Christine, una alemana que llegó aquí hace ya tiempo y que regenta un campamento al borde del río con unas vistas espectaculares por lo que si alguna vez os dejáis caer por St.Louis os recomendaría que os alojaseis en el 7 Palava.



Después de refrescar nuestros gaznates con Christine volvimos a casa para comer y esta vez nos esperaba nada más y nada menos que Thiebou Diene el plato por excelencia senegalés que consiste en arroz con verduras y pescado. Y he de decir que aunque no es mi plato preferido ha sido de largo el mejor que he probado.
Aunque no saqué ninguna foto del momento de la comida aquí os dejo alguna de la casa y sus gentes para que os hagáis una idea.

Las habitaciones están dispuestas a los lados de este pasillo al aire libre

 Hora de ducharse

Una de las cabras y sus pastorcillos

El patio

El resto del día lo pasamos en Saint Louis entre cervezas, amigos y buena música :)

El domingo, que tan rápido llegó, tocaba volver a Dakar y así lo hicimos pero no sin un par de contratiempos con el coche que hicieron que el viaje se alargase bastante más de lo esperado. Tarde y cansados aunque sanos y salvos llegamos a destino.

Con este post quiero agradecer la gran experiencia que me llevé de Gandiol y solo espero que no sea la última.