Todavía inmerso en un período de incertidumbre como os comentaba en la última entrada, me he percatado de un par de cosas, que aunque puedan parecer obvias, creo que todos deberíamos tener muy presentes.
En mi opinión creo que todo el mundo tiene una idea de cómo le gustaría vivir, qué logros le gustaría alcanzar, qué méritos le encantaría conseguir, etc... y no estoy hablando de cosas imposibles sino de hechos como vivir en una casita con jardín o en un loft en NY, de aprender un nuevo idioma o actuar en una obra teatral, de realizar un triatlón o dar la vuelta al mundo. Son ejemplos de motivaciones que estoy seguro más de uno de vosotros tiene. Lo que nos sucede muchas veces es que esas motivaciones personales se desvanecen en la vorágine de nuestra cotidianidad, no les damos la importancia que realmente tienen y las metemos en el saco de sueños sin cumplir. Pensamos que eso no es para nosotros, que nunca podremos alcanzar ese objetivo, que ya estas bastante ocupado como para meterte en esos embolados... y demás autoimpedimentos.
Pero yo creo que en la vida ya nos vienen suficientes impedimentos y situaciones adversas como para que encima nos pongamos nosotros mismo obstáculos.
Desde mi punto de vista, la vida es cuestión de prioridades. Por eso creo que todos y cada uno de nosotros deberíamos hacer un ejercicio de reflexión y preguntarnos cuáles son realmente nuestras aspiraciones en la vida e intentar hacerlo de la manera más franca posible y sin miedo. Os recomiendo el siguiente ejercicio:
- Coge un papel y escribe las metas que te gustaría alcanzar en tu vida siendo realista.
- Analiza qué cualidades y requisitos necesitas.
- Estructúralos de manera que puedas ir consiguiendo resultados parciales, para que te motiven y sigas con tu plan.
- Revisa periódicamente tu rumbo y corrige desviaciones para llegar a tu meta.
El camino puede ser duro, te equivocarás y encontrarás obstáculos pero no olvides que de los errores se aprende y que con las dificultades se fortalece.Si pones toda tu energía y actúas honestamente contigo mismo, no dudes que conseguirás tu objetivo.
No dejes que tus sueños se queden en el tintero y recuerda que:
"Hasta el viaje más largo comienza con un paso" (Lao-Tse)