jueves, 30 de mayo de 2013

Rise Up!

He de decir que llevaba tiempo con este tema en mente, como no podía ser de otra forma. Y es que desde hace cinco años que buena parte de nuestra mente está ocupada en digerir (y están siendo digestiones pesadas, muy pesadas) día tras día noticias que no ayudan a uno a querer levantarse de la cama. 
¡Sí! Como bien imagináis todos, hoy quería tratar un tema tan desgraciadamente actual como es la crisis global que nos afecta a una gran mayoría de la población mundial.

En mi opinión, lo primero que hay que hacer ante una situación de crisis es buscar los problemas que la causaron para así, poder encontrar soluciones que terminen con ella. El caso es que, hoy por hoy, me atrevería a decir que el análisis de la problemática ha sido erróneo, o mejor dicho no del todo profundo. Yo soy de la opinión que cuando uno se pone a reparar algo es mejor mancharse y arreglarlo bien, de manera que en un futuro no vuelva a haber fallos o por lo menos, no ese mismo fallo.

A estas alturas de la película está más claro que el agua, que el detonante de esta crisis que estamos padeciendo ha sido la explosión de una burbuja financiera que era insostenible.
Lo que deberíamos preguntarnos ahora es qué nos ha hecho llegar a esta situación de la cual, por activa o por pasiva, somos la gran mayoría de nosotros cómplices. Con esta sentencia no quiero quitar responsabilidades a los dirigentes de grandes firmas financieras que han jugado con nosotros como marionetas, ni a dirigentes de gobiernos que, en una más que dudable pretensión de querer representar los intereses del pueblo que en su día les votó, han dejado hacer y deshacer a sus anchas a dicho reducido grupo de dirigentes.

Desde mi humilde opinión me atrevo a decir que la avaricia y la falta de compromiso nos han llevado a esta situación.
Creo que a día de hoy, más que nunca, tenemos bastante claro que "la avaricia rompe el saco". Y ahora mismo estarás pensando en todos esos altos cargos, directivos, presidentes, consejeros y demás "personajes" que se han lucrado y, muchos se siguen lucrando, con chanchullos, estafas, mentiras y todo tipo de actos repulsivos. Pero ¿te has planteado alguna vez hasta qué punto estamos implicados los ciudadanos de a pie en este entramado?
Y es que, normalmente, dos no bailan si uno no quiere. Con esto os quiero transmitir que cada uno tiene más poder del que cree para, por lo menos, vivir coherentemente con uno mismo. Pero muchas veces por pereza o falta de compromiso nos dejamos llevar por una ola de la que no queremos formar parte.

Yo creo que solo desde la coherencia y el compromiso se pueden alcanzar los cambios deseados.

Cecile: "If I can't be a part of the solution, I'm a part of the problem"





jueves, 23 de mayo de 2013

Hazlo por Ti

 Tras unos días de descanso por casa, viendo a la familia y amigos y disfrutando de la brisa marina vuelvo a sentarme frente al "folio" en blanco para tratar de ordenar ideas.

Hace un par de semanas jugamos en clase a un juego tipo parchís pero en este caso cada casilla contenía una frase ante la cual el jugador tenía que posicionarse. Y hubo una en concreto que me resultó muy interesante: "El hombre es egoísta por naturaleza."

Estuve un rato pensando en diferentes situaciones y llegué a la conclusión de que esta afirmación es totalmente cierta. El egoísmo siempre ha sido una cualidad despreciada y mal vista en nuestra sociedad. Cierto es que el egoísmo ligado con la avaricia han causado muchas guerras y todo tipo de desencuentros.

Pero yo quería proponeros hoy otra visión del egoísmo. La del egoísmo productivo.
Durante varios años he estado como colaborador en una asociación de personas con discapacidad intelectual y ha sido una de las experiencias más reconfortantes y bonitas que he hecho en mi vida. Mucha gente me decía que vaya mérito tenía al dedicar parte de mi tiempo libre a esta actividad. Yo les solía responder que uno sale ganando con estas actividades de colaboración y voluntariado. Y es que la satisfacción personal que te recorre el cuerpo al ver que estas ayudando o haciendo feliz a alguien es algo que el dinero no te puede dar. Pero lo curioso es que estos actos son de lo más egoísta que hay. ¿Y qué me decís de la reproducción? ¿Acaso no es egoísta querer traspasar nuestros genes a la próxima generación y que así prosiga nuestra estirpe?

Y es que a lo largo de la historia el hombre se ha dado cuenta que, incluso desde una perspectiva egoísta, es más rentable colaborar y vivir en sociedad. Y cuando uno es miembro de una sociedad y se siente identificado y comprometido con ella, hará lo posible para que el conjunto se sienta bien porque ello implica que él se sentirá bien también.

Para terminar quiero poneros un ejemplo de egoísmo productivo.
Un amigo está ahora envuelto en un proyecto personal de voluntariado por el mundo. Su objetivo es colaborar y compartir sus conocimientos con aquellos que más los puedan necesitar a la vez que viajar y conocer diferentes culturas y uno puede observar en su blog (http://dreamfins.com/) que lo está consiguiendo y con buena nota. 

Incluye a terceros beneficiarios en tus proyectos y verás como sales ganando. Hazlo por ti!

domingo, 12 de mayo de 2013

Big Up!

Estos últimos días he recibido feedback de algunos amigos que han leído el blog, cosa que me alegra enormemente, pero querría animaros a que comentéis el blog con total libertad y veréis lo bien que sienta escribir un poco. Y es que el hecho de escribir ayuda a poner en orden las ideas y a aclarar brumas mentales.

Uno de los comentarios que me hizo una amiga fue que le gustó la idea de la canción. En la última entrada estaba relacionada con el tema tratado e intentaré que así sea pero si no encuentro nada pondré algún tema que ayude a crear un poco de ambiente. El tema estará al final de la entrada y os animo a todos a que os lo pongáis durante la lectura.

Esta semana viendo el vídeo de un amigo que no para de rodar (https://www.youtube.com/watch?v=IywKHyVHzdE), me acordé de un tema que quería tratar.
Hoy en día se habla mucho de la felicidad, hay infinidad de libros, artículos y estudios que hablan de las mejores formas para alcanzarla. Todavía damos por buenas muchas ideas clásicas acerca de la felicidad, como por ejemplo la abundancia. Pero hoy me gustaría aclarar un par de cosas.

La primera es que la felicidad es un estado emocional transitorio, una emoción como lo son la tristeza, la ira, el miedo o la sorpresa. Y como todo el mundo habrá podido comprobar en su persona, las emociones fluyen. Las emociones nos ayudan a interactuar con nuestro entorno, el cual está en constante cambio. 
Por lo tanto no debemos obsesionarnos con una felicidad constante y duradera porque no es natural. Todos necesitamos el resto de emociones para hacer frente a los distintos retos y obstáculos que se nos interponen en el camino. 

La segunda cosa que me gustaría tratar es la fuente de la felicidad. Obviamente la felicidad es el estado más placentero, es un estado generador de bienestar general y altos niveles de energía y por eso la mayoría de nuestros actos se centran  en la búsqueda de dicho estado emocional.
Hoy en día se intenta convencer a la población de que la felicidad va ligada al consumo y lo cierto es que los interesados ponen mucho empeño en convencernos de ello y muchas veces lo consiguen impidiendo que la gente sea feliz con las pequeñas cosas de la vida, un paseo a media tarde, un buen desayuno, charlar con un amigo, conocer gente nueva, etc...
Estamos convencidos que cuando tengamos nuestro nuevo coche, o que cuando cuando nos compremos más ropa, o que cuando tengamos más dinero en nuestra cuenta bancaria seremos más felices pero no nos damos cuenta que una vez las conseguimos no nos reportan tanta felicidad como esperábamos.

Y es que la verdadera felicidad está a las puertas de lo que hoy en día entendemos por felicidad.
Como dice mi amigo al final de vídeo, "la felicidad es un trayecto, no un destino"


sábado, 4 de mayo de 2013

Y tú, ¿de quién eres?

La verdad que mi intención al empezar este blog era escribir una entrada cada semana ya que me sirve para sentarme un rato y reflexionar, cosa que hoy en día es difícil si no te lo propones realmente. Y eso me ha pasado, uno se deja envolver por la rutina diaria y no encuentra tiempo para poner sus ideas en orden.
Pero para eso están los amigos, para recordarte que no dejes de escribir. Y es que a uno le llena de alegría saber que sus líneas tienden puentes para, por lo menos, tener otros puntos de vista y poder elegir cómo queremos vivir que al final es de lo que se trata.

Hoy me gustaría hablar precisamente de esto, de las distintas opciones que tenemos para ver y consecuentemente afrontar la vida.
Obviamente sólo tenemos un par de ojos con los que observar pero tenemos un cerebro que es cómo un prisma y con el cual podemos elegir con cuál de todas esas posibles visiones nos quedamos. Yo creo que en la vida hay muy pocas cosas objetivas y esto es un factor que podemos utilizar a nuestro favor o en nuestra contra.
Todos conocemos personas optimistas, que son ni más ni menos que aquellas que en su prisma cerebral deciden quedarse con la visión que más les conviene, con la positiva, y personas pesimistas, que son aquellas que se quedan con esa visión negativa que todo prisma ofrece.

Muchas personas piensan que uno ya nace optimista o pesimista pero esto no es para nada cierto. Todos tenemos la opción de elegir con qué cara del prisma queremos ver. Lo que sucede es que no podemos estar constantemente eligiendo el cristal por el que queremos mirar y al final nuestro cerebro crea automatismos o lo que es lo mismo nuestro inconsciente.
Lo que sí que es cierto es que cada persona se va formando a lo largo de su vida este inconsciente que en muchas ocasiones actuará en lugar de su "yo" consciente pero el kit de la cuestión es que este inconsciente se va nutriendo de actos que en su día fueron conscientes. Con esto quiero decir que el inconsciente es moldeable.

Como he comentado antes todos conocemos personas optimistas y personas pesimistas y estaréis conmigo  en que las primeras son más felices y "la vida les sonríe". Y esto es fácil de explicar. Una persona optimista disfruta más de los acontecimientos positivos de la vida y sufre menos con los negativos.
Yo además soy de la opinión que en esta vida recibes de lo que das. La energía, vibraciones e intensidad que desprendes te será devuelta antes o después.
Esto es conocido comúnmente como Karma y cada día estoy más convencido que este mundo se rige por ese flujo de energías y cada uno tiene la opción de elegir la que desprende.

https://www.youtube.com/watch?v=tq-zZdGO9BI